
- A galería NÉBOA inaugura exposición de Pablo Quesada coa colaboración do colectivo ConTRoL
- Sábado, 10 de xaneiro, ás 12:00 h | Lamas de Prado 31, Lugo
- Duración da exposición: 10 xaneiro > 27 febreiro
A galería NÉBOA inaugura o vindeiro sábado 10 de xaneiro, ás 12:00 h, a exposición “Como atraer a luz e deixala dentro” de Pablo Quesada, realizada en colaboración co Colectivo ConTRoL —formado por Daniela Jándula e Mario Manso— e baixo o comisariado de Pedro Huidobro.
A mostra proponse como unha instalación que reflexiona arredor da luz e das súas formas de manifestarse no espazo, asumindo unha representación da praxe artística e convidando ao cuestionamento das formas de coñecer e de percibirnos na contorna.
I)
Para conocer ante lo que estaba, para saber realmente cuál era la naturaleza de ese elemento, medio ígneo medio fluido, que se transmitía instantáneamente de un cuerpo a otro y que podía llegar a fulminar la vida de cualquier organismo si se rompía la distancia prudente o se suministraba una carga lo suficientemente poderosa; para saber qué era la electricidad, el abate Nollet llevó a cabo una serie de experimentos que irrumpían por completo en el racionalismo metodológico de la Ilustración.
Se dice que en una ocasión llegó a reunir hasta casi 200 soldados de la guardia real francesa, los dispuso dándose la mano en forma de círculo y con un condensador de electricidad conectado a cada uno de los extremos. Cuando el circuito se activaba, todos recibían la descarga de forma simultánea y así, demostraba que en tan solo una milésima, la luz era capaz de estar en uno y todos los cuerpos al mismo tiempo. Otras veces, Nollet hacía de invitado estrella en las noches de tertulia de los salones de la aristocracia parisina guiando a los philosophers más curiosos en unos juegos de calambres y chispas. Aunque de estas y otras anécdotas Nollet fuera intuyendo lo que escondía la electricidad, su ensayo sur l’electricité des corps no despejó la incógnita, y la electricidad seguiría siendo un enigma hasta pasado un tiempo. Con todo, le bastó para establecer que esa luz reconducida recibiría el nombre de electricidad (…) del latin electrum*, que significa Ambar, que viene a referirse a la acción de un cuerpo, que se pone en estado de atraer a sí. Este afán por hacer ver lo que no se puede ver, por volver tangible lo que escapa a las manos y dotarlo de sentido hasta hacerlo predecible y manipulable, es en esencia lo que ha seguido animando el espíritu científico desde el asentamiento del racionalismo en el pensamiento occidental. Ahora, después de haber alcanzado un saber plenamente científico sobre lo que es la luz, resulta interesante la idea de imaginar un lugar ajeno al de la ciencia desde el que repensar estas nociones, que esté desposeído de cualquier técnica o utilitarismo y que dé pie a narraciones prendidas de magia, en el sentido mítico de la palabra. Se trata de preguntarse si podemos adoptar una forma de ver parecida a la de Nollet, donde en lugar de teoría y razón, haya juego y experimento, y donde el procedimiento en sí sea la premisa y la conclusión de la práctica.
II)
Ya lo sabemos, la luz no se antoja a nuestra sensibilidad como el resto de cosas que comparten el reino de lo material. Junichiro Tanizaki se asombraba de que en Occidente fuera la luz y no la sombra lo que determinaba las cosas y su belleza. Para el japonés, lo importante era aquello que quedaba delineado por lo que niega la luz, lo que vela o lo que cubre. El brillo de las vasijas europeas y el gusto por lo plateado andaba lejos de aquellos objetos lacados pensados para ser vistos en ambientes oscuros. Del mismo modo, los biombos o los farolillos semiapagados, o los tejados alargados que vierten la sombra sobre las casas tradicionales japonesas, nos hablan de una forma antagónica a la nuestra a la hora de manifestar la realidad. El fondo es parecido al de un problema escolástico, ¿lo que se ve es lo que se revela o lo que ha sido negado en su contorno? En cualquier caso, el espacio ha sido y siempre será un condicionante, en lo material y en lo ideal, de lo que se es. Es por eso que la luz es capaz de hacer y deshacer, tomando forma al proyectarse, cogiendo volumen al posarse, y haciendo desaparecer lo que no queda iluminado. Esta tensión entre lo que puede ser y lo que acaba siendo, fruto de estar entre lo ideal y lo matérico, es una forma de devolver la mirada al acto creativo. La praxis artística se plantea de este modo como una situación análoga a la forma en que la luz se comporta con el resto de la materia: la materia inconsistente que son la idea y la problemática de un asunto íntimo y vital se desenvuelven hasta materializarse y constituirse en una obra de arte, objetual y concreta.
III)
Al recorrer el circuito de luz con el que ConTRoL (Daniela Jándula y Mario Manso) y Pablo Quesada han intervenido la galería NÉBOA, damos con un anhelo revivido de la confabulación en torno a la luz. Las lentes de ConTRoL (Daniela Jándula y Mario Manso) han sido esparcidas por el espacio con el propósito de rebotar y redirigir un halo de luz que, como en los juegos experimentales de Nollet, se reconduce y se transmite de un cuerpo a otro. Los cristales son apuntes prácticos a las estructuras de Pablo Quesada, como si hicieran de ornamento a un armazón ya montado y la pieza en sí fuera una sustancia variante en función de la luz que reciba y contenga. El conjunto se articula como un todo inseparable, confeccionado específicamente para Como atraer la luz y dejarla dentro proponiendo una instalación que reflexiona acerca de la luz y sus formas de manifestarse en el espacio asumiendo una representación de la praxis artística e invitando al cuestionamiento de las formas de conocer y percibirnos en el entorno.
Pedro Huidobro
Comisario
*Jean Nollet, Ensayo sobre la electricidad de los cuerpos, trad. esp., Madrid, edición facsimilar / editorial histórica, s. f. [obra original de 1746]